ESCRITOS

DE LA LUZ A LA LUZ

1 de octubre de 2022

Mezclados en un todo.
Hasta que mi alma abandone el cuerpo que habito,
siempre, tendré la oportunidad de verle ponerse otra vez.
Y cuando mi cuerpo se desvanezca y el alma quede libre,
no habrá encuentro y desencuentro, porque seré parte de él.

Escribiéndole al sol.

AMARÉ LA NOCHE. AMARÉ AL DÍA

1 de octubre de 2022

Oportunidad de llenar la oscuridad
de miradas a lo profundo.
También hay luz en la noche.
En la oscuridad, tu oscuridad.
Por eso brilla. Porque está ahí. 
La noche me coge la mano
para enseñarme que lo hace con luz propia.
Mi noche, mi día.
Sin el ‘mi’.
Noche y día.
Amaré la noche. Amaré el día.
Son parte de mí.

LA ORILLA DEL MAR Y UN PASEO

1 de octubre de 2022

Mientras mis AirPods me transportan con ‘Falling autumn leaves’, de Roy Holtz, en bucle…

Esta tarde, después de tomar unos cafés, con un amigo, he decidido quedarme por la playa. Me he sentado un rato en la orilla del mar y más tarde he decidido volver a casa caminando. Me ayuda a ordenar cosas y me hace sentir bien… 
Le daba vueltas en mi cabeza al “pasado, presente y futuro”… En la orilla del mar me he ido haciendo preguntas y mientras caminaba buscaba respuestas… Partiendo de la base que considero que intento vivir lo máximo en el presente, y leyendo libros o en conversaciones con terapeutas, en las que se comenta que “sólo tenemos el presente” y que considero que realmente es así, siento que hay un tanto por ciento del pasado y/o del futuro que “también nos acompaña”. Porque mi presente es resultado del pasado, que en su momento fue presente… ¿no? 
Durante algunos momentos del día pensamos qué va a pasar después. ¿Te ha pasado que al mirar un clip de video, casi sin darte cuenta, tocas la pantalla para ver cuánto queda? Sin saber cómo ni porqué, nuestra cabeza quiere saber que hay más allá… en la siguiente publicación, en cualquier otra red social… Quizá no lees este texto porque has considerado que “es largo”, o incluso has leído un poco en diagonal, puede ser, estamos en el momento de la inmediatez, todo ahora y deprisa… si es así, no pasa nada, todo está bien. 
He comentado que si el pasado, en su día presente, me ha colocado dónde estoy hoy, y hay cosas que no me gustan, o que quisiera cambiar, ¿No sería ideal pensar que el futuro será el resultado de mi presente?
Me hace gracia la frase “prefiero pedir perdón, que arrepentirme”, supongo que para según qué está bien… pero… cuidado. Seguro que con las decisiones que me hicieron sufrir, aprendí, pero no quiero caer en la insensatez, tirándome a la piscina, pensando que como mínimo me quedará una lección, porque también me quedará una herida… Y hay veces que cuesta curar. Y no tengo miedo. He apostado por una profesión que me transporta constantemente a pensar si mañana tendré trabajo… Pero ni siquiera sé si toda la vida seré actor, escribiré o compondré letras para mis canciones… 
Mañana no sé que vendrá, pero sí que puedo dibujarlo con mis acciones hoy. Aquí, en el presente, en el paseo, en el mar, escribiéndote esto…
y siendo consciente.

QUIERO SER VIRAL AUNQUE ME CUESTE LA VIDA…

30 de septiembre de 2022

Somos pollos sin cabeza,
y ya no tenemos ojos que miren,
y vean,
que, en reiteradas ocasiones,
estamos confundiendo
‘ser viral’
con ‘vital’.

MI VIDA…

28 de septiembre de 2022

Mi vida…
esa constante sensación
de incertidumbre.
Una senda,
que no sé si me asfixia…
o me nutre.

PARA OCASIONES COMO ESTA

28 de septiembre de 2022

Inmerso, y seducido, bajo el sonido
de la lluvia de esta noche de septiembre,
pienso:

Antes de escribir prosa y/o
componer letras para mi música,
quizá no estaba distraído.
Tal vez estuve sacando punta al lápiz,
y creando un alcorque
en el que colocar mi atril,
para ocasiones como esta.

ATENCIÓN Y RECONOCIMIENTO

28 de septiembre de2022

Atención y Reconocimiento
están ahí para todxs…
Después, cada unx,
elige qué hacer con el significado,
y el alcance, de esas palabras…

UN INTERROGANTE DE 4 AÑOS

26 de septiembre de 2022

La curiosidad quizá mató al gato…,
pero a nosotros, hacer, y hacernos;
buenas preguntas,
posiblemente nos pueda llenar de vida y
oportunidades.

¿Y cómo se hace una buena pregunta?

Yo le cojo la mano al niño que fui, y
su anhelo de cuestionar,
‘sabiendo que no sabe’ y
desea cultivarse.

De esa forma,
nunca me molesta el sinfín
de preguntas que pueda tener
mi vecina de 4 añitos.

Porque muchos de los interrogantes
que pintamos siendo niños,
son más constructivos
que los que solemos tachar ahora,
pensando que ya lo sabemos todo.

Cuando las preguntas vienen
desde ese trocito de corazón, aún joven,
sé que estoy haciendo, y haciéndome;
una buena pregunta.

Larga vida al niño que soy,
hasta que muera.

Por cierto,
«¿Y cómo se hace una buena pregunta?»,
quizá ya es ‘una buena pregunta’…

DEL SUEÑO AL SUEÑO CUMPLIDO

25 de septiembre de 2022

Componer canciones
era un sueño.
Con poner de mi parte,
bastó para vivirlo…

LLORA, NADA, BUCEA Y NAVEGA

25 de septiembre de 2022

No dudes en llorar
por miedo a ahogarte en tu propio charco.

La verdadera asfixia
suele producirse cuando evitamos,
asiduamente,
tomar un baño en nuestro océano…

¿POR QUÉ ESCRIBO?

25 de septiembre de 2022

Elegí ser de letras
para evitar montarme
algún que otro numerito…

DESDE MI REFUGIO

23 de septiembre de 2022

Si huí,
no lo hice buscando
un lugar donde esconderme,
sino un refugio
donde encontrarme.

Porque he de confesarte que…,
hay veces, que allí no puedo.

Con amor, desde mi refugio.

SHHH…

16 de septiembre de 2022

Hay tantas cosas
que sólo puedo, y quiero,
decirte en silencio.

A LOS SUEÑOS DADOS DE LADO

16 de septiembre de 2022

No es la primera vez
que nos encontramos
aunque quizá, simplemente,
te he visto y no te he mirado.
Ahora que sin miedo lo hago,
algo me dice quédate
y pasamos un rato.
Tus ojos me contemplan
y yo no te conozco.
No me reconozco
pero escucho la misma música.
Escuchamos la misma melodía y
aunque puedo marcharme
reclamas que me quede.
Que tienes un regalo para mí.
Que puedo decidir
pero que los regalos
se tienen que abrir.
Me muestras un segmento
con nosotros en cada lado,
donde puedo ver
que, quizá, no te había buscado
pero tú siempre habías estado.

DON

15 de septiembre de 2022

He llegado a aprender más cosas
hablando con el hombre al que le acompaña
un tetra brik de Don Simón en el banco del parque,
que de algunos que paseando corbatas y
porque se les acompaña del vocablo ‘Don’,
creen que ‘lo parten’.

SI HAY TANTA BASURA…

13 de septiembre de 2022

Hoy se nos abren tantos caminos
que caminamos muy poco por cada uno de ellos.

Quizá quieren hacerme creer que son oportunidades,
y sí, en parte tienen razón.
Oportunidades para padecer justo lo que
no nos cuentan.
Hoy tenemos mil opciones para caminar y perderme,
cansarme, resignarme…
Pasar de un lado a otro, sin realmente disfrutar de ninguno en concreto
porque ya sabes que te espera otro.
Nuestra mierda de mente, condicionada y adoctrinada,
a sabiendas de la existencia de otros caminos,
ya desea saber lo que hay allí.
El presente a la mierda.

Gran parte de la sociedad quejándose del estrés y
acaban comprando ese estilo de vida, donde se hace de todo
MENOS VIVIR.
Consumir…
Pasar por encima de todo…
Andas por tantos lugares que tus pies tomaron las riendas y
tu corazón dejó de ser el motor.

Luego quéjate de que no estás dónde tanto deseabas o de que
no encuentras tus herramientas para solucionar lo que es
verdaderamente complejo.
¿Cómo vamos a saber, si no se presta atención a casi nada?

Aquí hay cuatro que les interesa que no pensemos mucho
pero yo, el cartel de ignorante, ya me lo he sacado del cuello.

¿Conoces lo de oferta por demanda?
Si hay tanta basura…, es porque, como sistema,
nos gusta comer mierda.

NI ESTABAN BORRACHOS NI DECÍAN LA VERDAD

13 de septiembre de 2022

¿Cómo puede ser que
el ‘más tonto de la clase’
ahora sea un ser valiente y
lo demuestre en cada frase?

NO TENGO BUEN COLOR

13 de septiembre de 2022

Se me quedó la cara pálida
de tanto caminar a la sombra de mis sueños…

AÚN ASÍ SE PUEDE MATIZAR

11 de septiembre de 2022

Desde que empecé mi camino
en el trabajo y desarrollo personal y
entablaba conversaciones profundas,
escuchaba con frecuencia: «Fluye, Chris,
fluye sin presionar nada, poniendo
consciencia, y verás como poco a poco
todo llega y se coloca».
Y yo he aprendido que sí, que es cierto,
muy cierto pero aún así se puede matizar:
Fluye… pero sin hacer el gilipollas.

Y tú… amigx, ya sabes diferenciar entre fluir
o hacer gilipolleces.

Firmado: un ex gilipollas.

UNA FORMA DE VIVIR

11 de septiembre de 2022

Cuando cae la lluvia fuerte, muy fuerte…
siempre pierde occidente.
Siento como el planeta, ese que
parte de la humanidad cuida poco,
está buscando nutrirse.
Nutrirse de todo aquello que no le damos.
Naturalidad…
Es la derrota del humano
ante la belleza de gotas de vida en agua
que miro caer.
Me encanta esta derrota…
Las carreteras se atascan, las personas
buscan un lugar en el que refugiarse y
no mojarse. Lo de no mojarse, en esta sociedad,
es algo que solemos hacer habitualmente, así que no
me sorprende.
Volvamos… mientras buscan el refugio a ese agua
que moja, a mí me sale una sonrisa.
Nosotros, «los que tanto sabemos», podemos seguir
inventando cosas, que ninguna de ellas
será más fuerte que el mundo.
Porque el día que el ser humano pudiese ser
más fuerte que el mundo, haría lo peor.
Destruirlo, aún, un poco más.

Que siga lloviendo, tronando…y
que el mundo nos ponga en nuestro lugar.
Yo aquí sigo, abrazado al verde de la montaña
ante la esperanza que ya no sostengo.

Gracias mundo. Gracias por recordarme
una forma de vivir.
Te quiero y admiro, fiel maestro.

¿QUÉ NOS PASÓ?

11 de septiembre de 2022

Soñaba con todo lo que nos llegamos a besar aquellas noches y,
más tarde, acabaste convirtiéndote en la protagonista de mis pesadillas.

ESTOY AQUÍ POR EL AYER. ESTARÉ ALLÍ POR EL AQUÍ.

9 de septiembre de 2022

Desconozco el camino que sigue y
hacia dónde me lleva la vida,
pero conozco el camino que seguí,
y que lo que hice en él, me trajo hasta aquí.

VIDA ESTÁ EN OTRA PARTE LE HA ENVIADO UN CORREO

9 de septiembre de 2022

Revisando el mail,
me di cuenta de algo.
En esta sociedad; habitualmente,
recibimos un mensaje de nuestro corazón,
con asunto: «la Vida está en otra parte», y
ante lo complejo de la situación,
dejamos el correo, sin leer, en la bandeja de entrada.

Al tiempo
nos armamos de valor, leemos y,
aunque queremos responder,
no tenemos herramientas.
Evidentemente, la Vida
se queda en borrador,
a un click de vivirla…

HABÍA UNA, Y UNA, Y OTRA VEZ, UNOS PADRES…

8 de septiembre de 2022

Había una vez,
unos padres que, en una mesa de bar,
permitían la hipnosis
del hijo con un móvil
para ellos estar cómodos y
tomar la cervecita tranquilos.

Había una vez,
unos padres que, una vez en casa,
exigían al hijo
menos distracción y
que colaborara con las obligaciones.

Aquí toca hacer referencia
a versos de uno de mis escritos:
«El ser humano
se ata el zapato pisando
donde más tarde
se acaba sentando…»

La comodidad, en exceso,
no puede ser buena.
Si queremos construir un templo,
seamos ejemplo.

Había una vez,
unos padres que no eran conscientes que,
quejarse de lo que de vez en cuando
utilizan como vía de escape,
quizá, no es el camino.

¿Cuál es?
Asumir que acción que permitas,
se convierte en dinámica.

He empezado el cuento diciendo:
«Había una vez…», pero en realidad
podría comenzar con:
«Había una, y una, y otra vez,
unos padres…».

¿Excesos?
Consecuencias.

EL CERRAJERO

8 de septiembre de 2022

Cuando tengo dinero,
se me abren muchas puertas.

Cuando no tengo dinero,
mi corazón se viste de cerrajero y
crea la llave correcta.

UN ZAPATO REFLEJANDO TU FORMA DE VIVIR

7 de septiembre de 2022

Somos tan cómodos, y
tenemos tanta prisa,
que el ser humano
se ata el zapato pisando
donde más tarde
se acaba sentando…

Somos tan cómodos, y
tenemos tanta prisa,
que el ser humano
se quita el zapato sin desatar el nudo
como si más tarde
no acabase invirtiendo ese minuto…

AMOR, ¿ME PROMETES UN PARA SIEMPRE?

5 de septiembre de 2022

Querida, no puedo asegurarte
un para siempre,
pero te prometo vivir el ahora,
como algo que no regresa
nunca más.

PRESENCIA

4 de septiembre de 2022

De niños,
hacemos gracia por nuestra esencia.
De adultos la perdemos y
vestimos la coraza de falsa presencia.

UNIVERSIDAD DE INFANCIA

4 de septiembre de 2022

Hurtan colores en la
«Universidad de Infancia»,
con el fin de crear un prototipo,
en copia,
alejado de su singularidad y magia.

DOÑA ARROGANCIA

4 de septiembre de 2022

El fruto de la abundancia
puede contener veneno
si lo siembra Doña Arrogancia.

ASÍ SERÉ FELIZ Y COMPETENTE

2 de septiembre de 2022

Quien consume ropa en exceso
para sentirse feliz y competente,
le dura la felicidad hasta que lava la ropa y
centrifuga la mente.

TÚ ELIGES

2 de septiembre de 2022

Necesitamos ‘ese’ techo y
nos hipotecamos de por vida.
La salud mental es ‘cara’ y
el techo se nos viene encima.

¿Dónde vives?
¿Cómo vives?
Tú eliges.

Equilibrio.

CAMBIA EL VERBO Y MODIFICA EL CAMINO

1 de septiembre de 2022

Dejé de querer llamar la atención
cuando entendí que ese esfuerzo, y ese tiempo,
me alejaba de lo que realmente importa:
prestar atención a lo que sucede dentro.

Y dentro hay tanto a lo que estar atento…

DEJAR HUELLA

1 de septiembre de 2022

Para dejar huella
no es necesario pisar a nadie.
Basta con abrir el corazón
y él dirija los pasos del baile.

SI SABEMOS ESCUCHAR

28 de agosto de 2022

Pasé gran parte de la adolescencia
tratando de llenar un vacío
con cosas que, en realidad, pesaban y
lo hacían más hondo.
Cuando fui consciente, en shock,
traté de huir y era agotador.
Hasta que me rendí y dejé que mi pena
me alcanzase y, junto a esa bandera blanca de rendición,
la experiencia me ofreció un regalo en forma de secreto:
‘La única pieza que encaja en esa nada, la tienes escondida
en un rincón de tu corazón, y se llama amor’.
Y matizó:
‘El amor propio’.
Se marchó y en el proceso de búsqueda y cura,
entendí que el corazón, mientras late,
también nos salva la vida
si sabemos escuchar.

VIDA EN EL VERSO

26 de agosto de 2022

No carece de vida el verso
cuando es vivido lo que verso.

YA QUE LO SOY, LO SOY POR ESTE

26 de agosto de 2022

Me decían que fuese bueno
para ganarme un paraíso que
nadie me ha enseñado.
Y yo descubrí que debía serlo por
lo que tengo ahora en mis manos.
Único paraíso que conozco y
por el que voy caminando.

¿Es lo mismo? Puede, pero
si me enfoco en recibir el premio mañana, vivo tras él y
con la sensación de que ‘me falta algo’.
Si pongo el foco en el ahora, te estoy escribiendo con él y
lo tengo sentadito aquí a mi lado.

Un abrazo desde mi paraíso,
al tuyo.

NO ME DIGAS TONTO

24 de agosto de 2022

Durante varios años, sobretodo en la adolescencia, me preguntaba si realmente me sentía realizado en algunos aspectos de mi vida. Me sentía incapaz de cumplir muchos objetivos, limitado, con barreras, y eso me alejaba y me desconectaba de lo que era realmente. Aunque me cuestionaba sabiendo que no era del todo feliz, diría que por la falta de herramientas me dejé llevar y pasé etapas totalmente perdido. Vivía disfrazado, me había creado un personaje y lo sacaba a pasear conmigo allá por dónde iba. Con el tiempo, cansado ya de tener que disfrazarme para los demás, entendí que quizá la solución era comenzar a vestirme para mí. Lo único que quería era estar feliz y en paz. Pero, ¿qué era la felicidad?

A mi personaje, a mi disfraz, le había añadido los mejores complementos. Basé toda mi felicidad en bienes materiales que me podía, o no, permitir en esos momentos de mi vida. Gastaba el dinero en ropa cara, donde se viese bien el nombre de la marca y valorasen lo que era capaz de comprar. Conducía un Bmw descapotable con la música bien alta para que todo el mundo viese que tenía un coche de alta gama. ¿Sabes qué? Me sentía bien porque mucha gente me “aplaudía”. Me decían lo que valía, lo que transmitía y opinaban que debía tener mucho dinero… Ya puedes imaginarte lo importante que me sentía yo en esos momentos. Sentía que recibía aplausos por todos sitios. Me sentía valorado y querido…

Aún así, en el fondo de mi alma, sentía que algo no iba bien. En momentos esporádicos aparecían unos segundos de sensaciones muy extrañas. Lo recuerdo como una sacudida… Había algo dentro de mí que “me buscaba”, una especie de “otro yo” que quería decirme algo y que realmente no sabía como darle la mano. Yo, que me había acostumbrado a funcionar a la perfección con el personaje, padecía por primera vez la sensación de no ser quién pensaba que era. 

Escribiendo estas letras, lo hago con una sonrisa cariñosa, y alguna lágrima, recordando lo que quiero compartir contigo.  Era de noche y acababa de aparcar el coche cerca de casa. Apreté el botón que cerraba la capota del descapotable. Miraba como con una elegancia descomunal, mi coche descansaría aparcado debajo de la ventana de mi habitación. Al acabar su majestuosa tarea, y antes de salir del coche. pensé que quizá podría comenzar a sacar capas a lo que me había ido creando. Entendí que si restaba complementos al disfraz, quizá, estaría más cerca de ese “otro yo” que me buscaba “ahí dentro”. 

No era una tarea fácil, piensa que ya me había acostumbrado a funcionar de cierta manera y tampoco tenía muy claro el plan que debía elaborar para sentirme bien. Aún así, estaba tan convencido de que algo no funcionaba correctamente que sentía la necesidad de buscar respuestas. En mi cabeza rondaba mucho una pregunta: ¿Quién soy…? y cada vez que intentaba encontrar una respuesta sentía una especie de vértigo que no me dejaba avanzar. Me sentía inseguro, poco eficaz, débil, perdido… Todo negativo, sí. Aún así, había algo dentro de mí que me dio fuerzas para seguir buscando cada vez atreviéndome a dar un paso más en ese camino de saber quién era. Había comenzado a transitar por terreno desconocido y me propuse analizar de dónde podían provenir todos estos miedos e inseguridades. Caí en la importancia de las palabras y del poder que pueden llegar a tener cuando somos sólo unos niños. Esa etapa tan convulsa de crecimiento, dónde las experiencias nos abren camino en este maravilloso viaje que es la vida. 

Hay un dicho que dice algo como que ‘Las palabras se las lleva el viento’ y a mí, si te soy completamente sincero, me gusta más bien poco. No lo creo o, al menos por mi experiencia, no me acaba de convencer. Y yo, querido lector o lectora, quiero confesarte que hay una palabra que escuché en exceso… 

Como te he comentado, durante la mayor parte de mi vida creí que estaba lejos de cualquier deseo que pudiese imaginar sin siquiera subirme al carro de perseguir un objetivo. Me sentía incapaz, incluso lejos de cualquier cosa cotidiana como marcar un gol con el equipo que jugaba a fútbol con 11 años, y no, no era mucho peor, jugando, que algunos otros compañeros… Cuánto me afectaron todos esos comentarios… Todas esas palabras, el poder que les damos a ellas y a las personas que las comparten con nosotros. Palabras que se nos quedan incrustadas en los mas hondo de nuestro corazón, y de nuestra cabeza, para que luego el eco nos acompañe durante mucho tiempo…

Nos cruzamos personas en el camino y permitimos que nos digan hasta dónde podemos llegar. Damos mucha importancia a sus palabras porque pensamos que cómo nos definen, según lo que ellos ven, es como somos. Y muchas veces no es así. Ahora, de adulto, he llegado a comprender que nadie puede dibujar el camino de mi vida ni marcar mis límites, aunque esto conlleve perder algunas relaciones, y que todo depende de mí. Supongo que con 31 años, y todo lo que he vivido y aprendido, es más fácil llegar a esta conclusión pero siendo un crío, nadie me había dicho que era dueño de mi propio destino ni tenía las herramientas para entenderlo. Aquí es donde creo que los adultos podemos hacer un trabajo enriquecedor con los más pequeños. En casa, en la calle y hasta con el hijo y la hija del vecino… Cualquier profesor con sus alumnos. Invertimos mucho tiempo, y energía, en compartir lo que nos parece mal de alguien pero, ¿y lo que está bien? ¿Podemos implicarnos más en destacar las cosas buenas de los demás? Siento que cuando destacan nuestros puntos fuertes, porque todos los tenemos, nos sentimos mucho más válidos y sentirnos bien, en paz y felices, nos hace ser mejores personas.

Para entrar en detalles debo rebobinar a la etapa de primaria en la escuela. Esas “primeras veces” de muchas cosas en la vida. Cuando estamos pasando pruebas constantemente… Yo, que me considero una persona sensible, supongo que mostraba algo muy diferente a lo que esperaban de mí y las personas que me miraban, en este caso algunos compañeros de clase, lo confundieron con debilidad. ¿Qué pasó? Que desde bien pequeño di poder a razonamientos ajenos y me los creí. Me llamaban tonto o marica por no querer jugar a ‘pelea’ a la hora del patio. Nunca quise dar un puñetazo a nadie, ni jugando, y tampoco supe darlo encima de la mesa para defenderme de esas acusaciones. Supongo que no estaba preparado o no me sentía fuerte para entrar en conflicto. Ellos creían que no era valiente porque no era capaz de “enfrentarme” a otro niño en un cara a cara, y yo… yo también creía que no lo era. Así fueron pasando mis primeros años en la escuela. Me llamaban tonto, me ponían límites y yo me lo creía. Incluso llegué a pensar si era ‘marica’, pero como ‘me gustaba una compañera’, supe que eso no tenía sentido. Te confieso que tampoco me atreví a decírselo porque como creía que estaba limitado y que todos los demás eran más “guays” que yo… Supongo que también tenía miedo a ser rechazado por ella, piensa que ya lo era por no querer jugar a dar patadas, y no podía permitírmelo.

Estaba claro que no encajaba con lo que otros esperaban de mí y eso me hacía sentir raro e incluso mal conmigo mismo. Me hacía preguntas, me sentía defectuoso. Siempre pensé que en algo no estaba bien y que yo era el responsable de ese déficit.

Me gustaría compartir contigo mi pensamiento sobre la importancia de que los padres hagan sentir a sus hijos “que no son tontos”. Transmitir a ese niño o niña que tiene la cualidad de escuchar y entender, de esa manera podremos demostrarle en casa, que no es tonto y que tiene su espacio porque es válido. Aquí no hablo de regalos materiales, hablo de darle su espacio, escuchar y demostrar a alguien que tiene su momento y se le toma en cuenta. Escribiendo estas líneas recuerdo típicas frases como “porque lo digo yo”, “porque a mí me da la gana” o “porque soy tu padre/madre” y me da mucha pena. A ti, querido lector, o querida lectora, que eres o has sido hijo o hija y que puedes ser padre o madre, ¿crees que estas contestaciones aportan algo? Yo creo que sí. Distancia. ¿No sería más productivo hacerle ver que tiene la cualidad de entender “porque no es tonto”? 

Me pasaba el día escuchando que era tonto y llegué a creérmelo. Pensé que lo era de verdad y me miraba al espejo y no me gustaba lo que veía. Como un gran tonto que era, y como los tontos “no consiguen cosas”, fui sumándome límites yo mismo. He de decirte que aparte de tonto me veía feo ‘por las gafas que llevaba’. Sí, también tuve un sinfín de motes, todos negativos, por llevar gafas…

Cuando jugábamos a futbol en la hora del recreo, ¿quién crees que era el portero? Supongo que la poca confianza sobre mí mismo, sumado a ‘las piernas tan delgadas que tenía’, no ayudaban a que me viesen como ‘el goleador’, y cuando alguna vez lo era, como me sentía limitado por todos lados, por límites que me habían marcado los demás, tampoco conseguía hacer tres pases bien con la pelota. Ahí seguían los “tonto”, y yo pues seguía creyéndolo.

Fuera del colegio, en mi barrio convivía con personas de raza gitana y alucinaba con la valentía que tenían para todo. Bailaban, cantaban, tocaban las palmas, eran guapos y guapas y yo no, yo era inferior… Incluso alguno ya con nueve o diez años tocaba la guitarra, el cajón… Me encantaba verlo y, sobretodo, como les decían todo lo que valían. Yo era tonto e incapaz de hacer algo así… 

Supongo que necesitaba que alguien me dijese lo que yo hacía bien, o algún tipo de ayuda y tampoco supe como mandar S.O.S a mis padres. En casa, mi madre tenía el tiempo justo para trabajar y ponernos un plato de comida a mi hermana y a mí. Ella con 29 años se había separado de su segunda relación y tenía dos hijos que sacar adelante. Recuerdo volcarme en la relación y el amor que sentía por mi hermana. Era la única persona con la que no me sentía juzgado, que me regalaba una sonrisa y sus ojos azules me transmitían un cariño enorme.

Todo era extraño porque no me divertía haciendo lo mismo que los demás. En las fiestas de Sant Joan tenía miedo a los petardos y claro, era «tonto» porque no me atrevía a tirar petardos de los grandes. 

Mi padre, que había rehecho su vida con una chica con dos hijos, me regaló dos hermanastros. Jessi y Eloy, con los que a día de hoy sigo teniendo una relación increíble, y sigo sintiendo de “la familia”, aunque mi padre con los años terminó esa relación. Eloy, que tenía y tiene un año más que yo, era como mi hermano mayor.

Él también era valiente, él bajaba con la bici cuatro o cinco escalones a la vez y a mí me daba miedo… ¿Por qué era yo «tan tonto»? ¿Por qué no me atrevía a hacer nada? Todas estas preguntas me las iba haciendo yo sin saber qué contestar. Me sentía perdido, raro y «tonto».

Daba tanto poder a todos los “tonto” que recibía, y a lo que me producía en mi interior, que empecé a sentirme limitado desde muy pequeño. Al sentir todas esas barreras sentía que tenía poca, o ninguna, capacidad de decidir y no me sentía libre.

Siendo adulto soy consciente del poder de las palabras, percibo la fuerza que tienen para crear, pero también para destruir… Con tanto sufrimiento entenderéis que acabé disfrazándome y creando una coraza para que no me hiciesen daño. Pensé que me salvaría imitar a los que “no eran tontos” y eso me limitó aún más porque me sentía vacío. Aquí es donde, bajo mi punto de vista, entra el papel fundamental de los padres y las madres o de cualquier adulto que esté a cargo de un niño o una niña. En casa, por poner un ejemplo, algo que le había demandado a mi madre con frecuencia, era el poco tiempo que teníamos para desayunar un sábado. Igual te hace gracia esto que te cuento, a mí me ha salido una sonrisa recordándolo, pero sinceramente es importante. Nunca había tiempo para un desayuno sin estar pensando ya en qué tareas de casa hay que hacer “porque es sábado y es el día de la limpieza”. En realidad lo único que estaba pidiéndole a mi madre era atención. Sentía que todo era más importante que yo y aunque ahora entiendo que se desvivía para que yo pudiese comer, era demasiado pequeño para tenerlo en cuenta. Quizá un rato de caricias, ya sean físicas o emocionales, hubiese sido más importante que muchas otras cosas.

Supongo que me había acostumbrado a esa forma de vivir. Nunca sentí que mis padres no me atendiesen en lo físico o material… un plato de comida, ropa, todos los libros del colegio, incluso regalos de Reyes, a mí madre le encantaba, y a día de hoy le sigue encantando, celebrarlo con mi hermana y conmigo. Todo eso que os he compartido nunca faltó… aunque yo, en realidad, necesitaba ampliar otro tipo de atención. ¿Le llamamos “atención emocional”? Como habréis deducido me costaba sentirme bien en clase y lo único que buscaba era llenar ese vacío con los míos.

Recuerdo lo que me afectaban las siguientes palabras: “Acaba pronto que tenemos cosas que hacer…”. Por eso creo que son tan importantes las palabras positivas. Por eso intento que sea mi manera de comunicarme. Por eso las comparto contigo aquí… Para construir. Para conectar, de alguna manera, y ver el vaso medio lleno. Todas las palabras utilizadas para amenazar, comparar, humillar y chantajear, son palabras que restan. Y no sólo al que las recibe, también al que le salen por la boca… 

He vivido mucho tiempo enfadado con mi pasado. He pensado mucho en mi niño pequeño y, al final, he tenido que perdonar y perdonarme. Más adelante hablaremos del perdón. 

Me sentía tan vacío que dependía mucho del exterior y así, así nunca conseguiría ser feliz… Como he comentado antes, decidí disfrazarme, decidí actuar. Curioso, era actor antes de dedicarme profesionalmente a ello. Imité todos los pasos de los que a mí parecer lo tenían todo, o eran superiores a mí, porque nadie les decía “tonto”. Empecé a meterme en discusiones con otra gente sólo para que los que entonces eran mis amigos, me aplaudiesen. Y sí, funcionó, iba recibiendo los primeros aplausos. Me metí en algún lío, simplemente por dejar de ser «tonto» y demostrar todo lo que sabía hacer. Y todo esto me alejaba, cada vez más de mi esencia y de lo que yo era en realidad. Fijaos si eran importante para mí las palabras que, con 14 años, después de jugar durante tres años en el equipo de mi barrio, decidí cambiar a otro club. Aquí tenía una prueba de fuego, No podía permitir que allí también me llamasen «tonto», así que como ya tenía un largo recorrido en imitar, fui yo el que llamaba tonto a los demás… Es decir, estaba haciendo lo mismo que hacían conmigo… Los chavales, compañeros de equipo, me respetaban y eso me hacía sentir importante. Me sentía tan importante y superior, que después de tres temporadas en mi primer equipo de fútbol sin marcar un gol, hice más de treinta goles, en un año, en ese segundo equipo… Con este detalle, quiero compartir contigo la importancia de las palabras, de cómo nos afectan y cómo nos hablamos a nosotros mismos. Como yo, en mi primer equipo, era «tonto» y no sabía jugar bien, llegaba la hora del partido de fútbol y sentía que era todo eso. Me sentía «tonto» y mal jugador. Pensaba que no era importante. Que no valía para nada… Curioso que más tarde me convirtiese en el segundo máximo goleador de mi segundo equipo, y sólo porque entonces no era «tonto» para ellos… Estoy convencido de que puedes empatizar con lo que te explico. 

Hace un tiempo leí algo que me hizo emocionar mucho. No recuerdo dónde lo encontré pero quiero compartirlo contigo porque tiene mucho que ver con las palabras que utilizamos. Eran unas líneas sobre una mujer maltratada. La mujer que recibía insultos y maltratos psicológicos era advertida por alguien de su confianza diciéndole que debía denunciar porque podría llegar a ponerle la mano encima. La afectada sentía pánico a acudir a la policía y dejó pasar el tiempo. Finalmente llegó el día en el que recibió una paliza de su compañero y decidió acudir a comisaría. Una vez allí, la persona de confianza, llegó para acompañarla en ese momento tan complicado y su comentario fue: “Te lo dije”. Llegados a este punto me gustaría plantearte, querido lector o querida lectora, si la conclusión de esa persona que suponemos que quiere a la afectada, suma algo. Yo creo que no. Creo que esa persona busca ser la protagonista de algo que no es y de rebote está llamando “tonta” o “incompetente”, o cualquier otro adjetivo, a la principal protagonista de la historia. Las palabras son importantísimas. ¿No sería mejor compartirle lo valiente que ha sido por dar el paso? Como ves, pienso que son importantes incluso siendo adultos.

A mí me dijeron muchas veces que era «tonto» y, como ya te he dicho, me lo creí. Creí que me cuestionarían por todo y me afecto muchísimo. Creí que era incompetente en cualquier aspecto de la vida. Me crié hablando castellano, y cuando alguna vez intentaba hablar catalán, también se reían de mí. Esto me llevó a pensar que seguramente se me darían mal los idiomas. A pensar que no podría dirigirme a nadie en catalán. A sentir pánico con otra de las lenguas de la ciudad donde nací. El bloqueo era tan grande, que llegué a sentirme fuera de lugar en mis primeros días en Nancy Tuñon, la escuela donde me formé como actor, ubicada en el barrio de Gràcia en Barcelona, pese a que en ella nunca pensaron que sería un problema comunicarme en la lengua que yo me sintiera más cómodo…

Yo no era «tonto». Yo ‘creí que era tonto’ por dar valor a lo que los demás decían. Cuidemos las palabras. Con los demás y con nosotros mismos. Con los más pequeños y con los más adultos. Porque las palabras… las palabras hay veces que no se las lleva el viento.

NUNCA FUIMOS DOS

22 de agosto de 2022

Acabo de cantarte adiós
y no eres como aquel tren
que siempre regresa a la estación…

Decido marcharme porque,
aunque nos queremos,
aquí somos más de dos.
Tú, yo y el miedo…

¿Qué hago ahora si este silencio
no es el mismo que segundos antes
de besarse nuestros labios?

Me despedí del verde de tus ojos
como de la esperanza que ya no sostengo.
Ahora sólo quedan los míos, negros,
quizá el reflejo de mi alma…
Rota, exhausta.

¡Cuánto dolor!
pero el amor es imposible que duela.
Lo que duele es la incertidumbre y
toda esa mierda.
Ayer nos desvestíamos entre risas y
hoy nos viste la pena.

Aún, así…
Gracias por aquellos momentos,
esos que grabaríamos con un dron.
Nuestra mejor película…

Vivimos un gran complot,
en la saliva del beso,
en cada caricia,
en cada escena
rodando entre sábanas de mi habitación.

Es un ‘quizá nos encontraremos de otro modo’
porque me quiero y te quiero.
Me alejo porque esto
no fluye como queremos.
Dicen que querer es poder…,
y aquí el querer no es lo único que está en juego.
O sí… porque los ‘Te quiero’ se reparten hacia varios lugares…
los cuales entiendo y acepto.
Si la inmadurez me metió aquí,
la madurez aplaudirá las lágrimas de esta partida.
Al menos por mi parte.

Tú y yo nos queremos
pero siempre hay un pero
que rompe el deseo y
nos hace mirar el reloj.
Luego me visita el desvelo.

Sé que te has entregado
en alma y corazón pero,
como he leído en alguna parte,
hay veces que el amor
no es suficiente entre dos…

Gracias por tu mirada y
tus paseos en mi espalda.
En la tuya hice acordes imaginarios
al ritmo de nuestra melodía más salada.

Ahora queda la certeza de que
lo que bromeábamos con un simple icono,
nos incendió.
Quizá esa llama
es la que hoy convertirá en ceniza
estos versos.

Quizá lo nuestro
sólo era un cuento con un triste final.
Ahora sólo hay rabia, al decirte adiós y pensar
que ya no estarás.

GRACIAS POR VENIR

20 de agosto de 2022

Comprar seguidores en Instagram
debe ser lo más parecido a
producir y actuar en un espectáculo teatral,
hacerme cargo del importe de sus entradas y
tras la conclusión de los aplausos
dar las gracias por venir.

¿QUÉ ME DIJO?

19 de agosto de 2022

Pasé la conversación
pensando lo que debía decirme
la persona con la que estaba hablando y
no tuve tiempo de escuchar
lo que me estaba contando.

EL HILO

17 de agosto de 2022

El que sólo sigue hilos de historias
socialmente aceptadas,
acaba cosiendo heridas
por no llegar donde anhelaba.

¿Y EL TUYO?

17 de agosto de 2022

Ya no sé si mi reloj marca la hora
o señala la prisa.

VIVIENDO EN CONDICIONAL

16 de agosto de 2022

Mi presente presiente que
“podría” y “me encantaría”
aguardan a un futuro ‘perfecto’ 
poco palpable.

Viviendo en condicional
no hay quien se sacie.
En un pasado, los ‘casi algo’,
de mis noches más largas fueron responsables…

EL ARTE

16 de agosto de 2022

El arte 
me llevó a encontrarte,
encontrarte a mirarte, 
mirarte a disfrutarte,
disfrutarte a valorarte,
valorarte a amarte 
y amarte a regalarte arte.

LLORAR Y BAILAR CON TODO ELLO

14 de agosto de 2022

Busco un destello de luz pensando que ahí aparecerá de nuevo el camino pero todo está oscuro… Delante tengo una pequeña llama bailando al ritmo de la suave brisa. Respiro profundo y me doy cuenta que, aunque no encuentro palabras para definir lo que ocurre, me hace sentir cómodo y decido tomar un descanso. Quizá no hacen falta palabras. En ese instante me decanto por sentir y no por pensar. Saco la mochila de mi espalda. Lentamente, sabiendo que aunque pese, todo lo que llevo a cuestas es mío… Con enorme cariño pongo delante de mí todo lo que contiene. No puedo palpar nada desde lo físico pero si sentirlo desde el alma y verlo con el corazón. Lo prefiero así. Es como si tuviese los ojos cerrados y a la vez, veo más allá de lo que siempre había imaginado. En un segundo percibo como desaparecen algunas cosas. Quiero pelear, no sé con quién, pero me están asaltando robándome lo que es mío. Me quedo totalmente exhausto. Me doy cuenta que lucho contra mí y pienso que no tiene sentido ser mi propio enemigo. Miro mis manos iluminadas por ese pequeño fuego que acompaña mi momento… Sonrío, me cae una lágrima, o dos… y justo en ese momento la llama, devolviéndome la sonrisa, me invita a dejarme llevar, como ella, por la brisa… Todo sigue oscuro pero no tengo miedo. Me doy cuenta que nunca me ha dado miedo la oscuridad. ¡Qué bonito! Suena Astral body de Michel Mondrain y bailo… En un instante, la llama, la oscuridad, la melodía, lo que queda de mi mochila y yo… nos hemos unido y me siento más ligero… Respiro. Me siento de nuevo con fuerzas y decido continuar con mis pasos, quizá sin saber dónde estaré mañana, pero sí valorando lo que tengo hoy. Una llama, una melodía, una mochila que puede ir variando su contenido, y la satisfacción de llorar y bailar con todo ello.

PERFECTO

11 de agosto de 2022

En mi particular búsqueda,
rocé la perfección
cuando admití que nunca podría serlo.

MI VUELO

8 de julio de 2022

Alguna vez me dijeron que no haría
NADA en esta vida y tenían razón…
No hice NADA de lo que, quizá por miedo,
me imponían y seguí mi corazón.
Escuché y valoré
pero como dice ‘no sé quién’,
no todos caminamos con el mismo calzado
cubriéndonos el pie.
Te agradezco que me muestres
tu camino y tus piedras.
Ahora me marcho a seguir volando,
eso sí, con los pies bien en la tierra.

A PESAR DE QUE A VECES CUESTE…

19 de junio de 2022

Ponte guapo, para ti.
Por fuera y por dentro.
Cierra la ventana
para que el viento no limpie de tus mejillas
las lágrimas. 
Abre la ventana
y que el viento se lleve tu rabia.
Después,
sal a dar un paseo, entre versos,
antes de ir a dormir.
Hay personas que te quieren 
y te lo demuestran.
Habrá también quien te lo dijo
y ahora te sentencia.
Dicen que a palabras necias, 
oídos sordos. 
Tú no, escucha bien de dónde vienen
y cuando seas consciente ‘de’, puerta con cerrojo.
Y ten en cuenta algo… recuerda que, en ocasiones, las palabras pueden definir más
la desorientación del emisario
que a quien van dirigidas…
Tú no eres eso.
Eres lo que hagas con eso.
Coge tu balanza.
Amor propio 
no es defenderte a través del ego.
¿Que mejor defensa
que sanar en silencio?
Que pese, y cuente, más eso.
Pero tú sigue guapo.
Ahora sí. Enciende esa vela.
Puedes hablar pero hazlo por dentro.
¿Te escuchas?
Exacto. Es justo eso que dices.
Es justo eso que sientes desde la tranquilidad. 
No hay rencor.
Tómate la vida como un juego
pero al que te proponen participar, no entres.
Responsabilízate de lo tuyo.
Aunque inventen situaciones para situarse a salvo
eso ya no es asunto tuyo.
Recoge ese dolor. Recuerda, no guardes rencor. Amaste…
Lo que hagas, te lo haces, amigo.
Gracias…
Tú ya sabes que hay batallas ganadas antes de enseñar el brillo, o el barro, de tu escudo.
Ten valor pero para no pelear.
Dar un paso al lado no es perder. 
Es coger otro camino. Y es maravilloso porque es tuyo.
Tú contigo.
Que te buscan o te encierran,
toma la opción de salir corriendo.
Me repito: ¡¡Dar un paso al lado no es perder!!
Esa no es tu cárcel. ¿Continúan?
Tienes derecho, y la oportunidad, de seguir aprendiendo…
Si no te sorprende nada
quizá dejaste a tu intuición en una llamada perdida…
Pero no respondiste a esa llamada y no has hecho mal.
Si elegiste confiar en el amor,
es porque, antes, tú también evolucionaste.
Te repito: ¡¡Ponte guapo!!
Y llora, amigo. Llora mucho, aquí y allí.
Date un baño de música y frótate con el agua salada que nace de tu fuente.
Porque, aunque no entiendas nada, al final sólo podrás abrazarte a ti y a tu pena, mi querido amigo.
Bebe, bebe de tus lágrimas si sacian tu sed.
Son tu honestidad y tu amor, roto, pero amor…
Respira
¿Ves que bien te queda esa camisa?
Tejido intangible llamado alma,
vistiéndote por completo.
De cabeza a pies.
Pisa ligero…
Vacía la mochila en este punto y
no asumas un peso que es de otros.
Ya lo hiciste y para recordarlo tienes esa llamada perdida a la que podrías guardar
en tus contactos con el nombre: «Me lo dije».
Ese peso, no te pertenece y bastante tienes con tus trocitos.
Sé que te lo he dicho y discúlpame si me repito… pero no lo olvides: Ponte guapo…
Date el beso que tanto mereces.
Ahora que la luz de la vela sigue iluminándote… 
¿Ves las hojas?
Es un bosque 
y también son las de tu cuaderno verde. Y tú, querido amigo, ya sabes que toda frondosidad te pertenece.
Estás sólo. Hazlo. Sin miedo, o con, pero hazlo.
Grita ‘Me quiero’ muy fuerte.
Incluso… prueba con ‘Me admiro’.
Aunque sólo lo escuches tú. De hecho, mejor si es así.
Es para ti.
Aquí nadie va a venir a salvarte… pero tampoco a juzgarte.
Sálvate tú.
No te castigues.
Grita, muy fuerte, ‘No hay rencor’.
Hazlo por y para ti. 
¿Qué hay más importante que tú?
Sigue gritando. 
Eh… ¿lo oyes?
Escucha. No oigas. Escucha. Presta atención.
Es él. Se recompone. Sigue latiendo, amigo.
Claro que sí, lo sabía. Y tú también…
¿Ves como sonríe? Estás sonriendo tú también.
Daos un abrazo. Y que vuelva al lugar que le corresponde.
Eso es. Justo ahí. Felicidades…
Sois uno. Él y tú. Tú y él. Sois tú. Eres tú…
Estás vivo. Estás sanando. 
Aquello ya no está. Está esto.
Un corazón que late. 
Un corazón que late limpio, aunque ya lo estaba antes, también.
Porque es él quién ha escrito esto y puso serenidad en las idas y sabiduría en las venidas…
No soy yo. Es él. 
Y él, amigo mío… eres tú.
Si es, eres. Si eres, somos. 
Y si somos… estamos juntos en esto… 
Estamos contigo. Estás contigo. 
Si es a él a quién eliges cuidar y amar.
Es a ti a quién eliges cuidar y amar.
Y él, aunque un día dirá ‘hasta aquí’, en tu presente dice ‘por y para ti’. 
Nadie lo ha regado más que tú porque, de hecho, eres el único que puede hacerlo.
Bebe de su jugo…
No lo olvides.
A pesar de que a veces cueste…

REFLEXIÓN ‘MI MEJOR LIKE(Canción disponible en plataformas)

30 de abril de 2022

Acepto que a simple vista puedas intuir emociones como rabia, dolor, impotencia… y seguro que alguna más. Discúlpame si en algún momento has sentido que he querido hacerte daño, porque no es así. Provocarte, sí. Hacerte pensar. Porque sé que puedes.
He compuesto desde el ruido que existe en la sociedad en la que vivo. Cada verso o metáfora está inspirado a partir de situaciones con las que me encuentro a diario.
Repito: Hay mucho ruido en esta sociedad.
¿Dónde están tus sueños?
Está bien tener tiempo de ocio y desconectar de las obligaciones del día a día. Pero tú eres inteligente y sabes que hay un abuso de consumo y entretenimiento. Y te estás perdiendo.
¿Dónde están tus alegrías?
No me creo que siempre estén en el mismo dispositivo.
No me creo que no puedas esperar el ascensor, o cualquier otro momento similar, estando contigo mismo, contigo misma. Quizá en ese momento aparecen, sin darte cuenta, en tu corazón. Escúchate. No pierdas tanto tiempo mirando fuera, e invierte algo más mirando hacia dentro. Verás lo que encuentras. Tengo la sensación de que tenemos tantísimos estímulos externos que cuesta escuchar de verdad sin tener la cabeza en otro lugar. ¿Porqué huyes de ti? ¿Qué te asusta?
¿Dónde están tus besos y todo eso que perseguías?
Sigo sin creerme que encuentres sentido en dejar de mirar a alguien a los ojos porque a la vez mantienes una conversación con otra persona que está al otro lado de una pantalla. Yo diría que querer hacer mucho de todo, te lleva a hacer muy poco de nada. Visualiza la escena desde fuera, como si fueras un espectador. Una espectadora.
¿No es triste?
No me creo que seas incapaz de conectar el modo avión y volar con las alas que tienes para hacerlo. Porque eres válido. Porque eres válida. Estás a tiempo. Hoy estás aquí pero quizá mañana se baja el telón. Sal a dar un paseo. Camina. Siéntate a respirar. Sin estar pendiente de un móvil. Tú y tu momento. Será vuestro secreto.
Prométete que vas a levantar un poquito más la cabeza. Y cúmplelo.
No le des tanta importancia a algoritmos o almuadillas. ¿A dónde quieres llegar? Llega a ti primero y el resto te dará igual. abrázate y te abrazarán. Quiérete y te querrán. Acéptate y te aceptarán. No te vendas por cuatro likes cutres. Siento decirte que pocas de esas personas te prestan atención. Porque, hay veces, que el que te ha puesto me gusta, no es él, no es ella. es su piloto automático y su necesidad de que se lo des de vuelta. Eres precioso y preciosa sin ninguno de esos filtros.
No te excedas viendo memes para que tu vida no sea un chiste.
Ves un poco más despacio y no postergues. El momento es ahora.
Piensa en todos los niños y niñas que están creciendo y lo que están viendo. Tienes una responsabilidad como ser humano. No les des motivos para pensar que no nos miramos a los ojos.
Esta canción es amor disfrazado de todas las emociones que he comentado antes. Pero es un grito al amor. Un grito a escucharnos de verdad. Apenas lo hacemos y ahora nos dan la posibilidad de escuchar al doble de velocidad. Así acabamos rápido y pasamos a lo siguiente.
Quieren que consumamos y de paso nos estamos consumiendo. Pasamos de puntillas por todos lados. Pero tú eres más inteligente. Sólo tienes que poner un poquito más de tu parte. Y sí, esforzarte. Pero eso te hará mejor persona. Tú valor no tiene nada que ver con los likes que tengas, ni con los seguidores. Ni con las cuentas que tengas activas. Tu mayor activo es que tu vida cuente.
Soy de los que piensa que más vale la pena vivir con poco que te aporte mucho, que con mucho que te aporte poco.
Están utilizando un corazón en la mayoría de aplicaciones. Pero tú ya sabes que, en realidad, el más importante es el tuyo.
Aquí te dejo el mío.
Entre rimas, acordes y escritos
Mi mejor like.

TÓXICO

19 de abril de 2022

Y ahí estabas tú,
debiéndote marchar
y yo sin dejarme ir

Esas tardes de «ahoras»
hablando en perfectos silencios,
mirándonos…

Esas noches de «porqués»
gritando, también. en silencio.
El recuerdo…

Y ahí estabas tú…
Yo tan aquí
y tú tan allá

Para siempre encontrarnos,
mirarnos
y volver a empezar.

‘AQUELLA’ LUZ

2 de marzo de 2022

Tú sabes que allí hay luz.
Lo sabes porque ya te alumbró,
¿Te acuerdas? 
Te bañaste bajo el sol.
Tú sabes que aquello era luz.
Sabes que estaba contigo. Eras tú. 
Tú y tu luz. Estabas allí dentro y te iluminaba cuerpo y alma.
En ocasiones, la oscuridad que trajo la noche fría, te alejó de la luz y te enfrentaste a las olas. 
Tus olas. El adiós a la calma.
Está fría pero tú eres de los que se atreve. Porque sabes que siempre está contigo y el que busca, generalmente, encuentra.
Y tú eres de nadar. De bucear y de buscar…
Y sí. Después de tanto esfuerzo, estaba allí. Estaba dentro.
Tu luz y tú juntos de nuevo.
Siendo uno. Siendo.
Tú sabes que aquí hay luz.
Lo sabes porque te alumbra,
¿Lo notas?

Link publicación Instagram

QUE NO QUERÍA DESPERTAR

26 de febrero de 2022

Ayer soñé…
Ayer soñé que era un hombre que sonreía. Que la vida se valoraba de verdad y que el aquí y el ahora no era un simple stories cutre que compartíamos en redes, acompañado de hashtags, para quedar bien.
Soñaba que no queríamos llenar nuestras cuentas de seguidores pero teníamos en cuenta a quién seguía con nosotros a pesar de nuestros errores.
Ayer soñé que era aquel niño pequeño que cogía a su abuela de la mano mientras caminaban a la escuela. Soñé que mi abuelo seguía en este mundo y reíamos con Ramón García viendo el Grand Prix. 
También soñaba que, como sociedad, nos ‘dábamos la mano’. 
Ayer soñé que nos escuchábamos para entender y no simplemente para responder. Soñaba que permitíamos el espacio que necesitase otra persona para expresarse…
Soñaba que jugaba al pilla pilla con ‘Rabia’ y nunca me alcanzaba… Ayer soñé…
Soñé que me enseñaban a curarme. 
Soñaba que a primera hora del lunes entrábamos a clase de ‘Miedos’… Luego, de repente en el sueño, era un adulto y sabía que dando un paso, los temores ya se habían quedado un poquito atrás…
Soñaba que justo después de la hora del recreo la Señorita Ana nos daba la clase de ‘Calma y respira’… Después, el adulto, se iba a dormir sin estar enfadado con nadie y la pena no invadía su cuerpo.
Ayer soñé que nos mirábamos un poco más a la cara y que no había una pantalla encendiéndose cada 10 segundos y que nadie tenía la necesidad de que un móvil partiese cada momento. 
Soñé que no dependíamos de filtros que nos alejan cada día más de nosotros mismos y de aceptarnos como seres humanos. 
Soñaba que el amor siempre vencía y la importancia de un ‘Te quiero’ antes de ir a dormir.
Ayer soñé que era inteligente, valoraba la empatía y los sentimientos de otra persona. Que me ponía más en el lugar del otro, no siempre para aceptar pero sí para comprender.
Soñé con lo bonito de coger un avión con la persona que quieres. 
Soñaba que componía versos, en el aire, mientras dormía en mi hombro.
También, que escribía canciones a la luz de una vela…
Ayer soñé que era un niño corriendo a los brazos de su madre al escuchar ‘¿Quién me quiere más?’
Soñé que volvía a ver por primera vez a mi hermana.
Ayer soñé que podía conocer a mi sobrino el día de su nacimiento…
También soñaba que no tenía excusas para invertir 5 minutos en respirar, y estar en calma, y que tenía motivos para no perder 5 minutos fumando.
Ayer soñé que íbamos un poquito más despacio. Que salíamos a dar un paseo por el simple placer de caminar. Soñé que no iba a ningún sitio pero llegaba al más importante: mi alma. 
Soñé que era un gigante que llegaba a una gran ciudad y todos sus habitantes se quedaban parados al escuchar: ¿A dónde vais con tanta prisa?
Soñé que estaba mejor conmigo mismo y, de rebote, con los demás.
Ayer soñé que era ese niño que le dolía la rodilla y que sólo se le pasaba si su padre le masajeaba. Papá decía que era la crema pero el niño sabía que eran las manos, y las caricias, de su padre…
También que todos estábamos convencidos de que ser sensible es ser fuerte.
Que no nos separaban por colores…  
Soñaba que tocaba el piano en un aeropuerto…
Soñaba que tocaba el piano en un teatro vacío. Supongo que sólo quería tocarlo por y para mí…
Soñaba que bailaba moviendo todo el cuerpo y que no tenía miedos ni bloqueos. La sala era oscura y me iluminaba el rojo de los focos que acompañaban mi danza.
Soñé que la única lucha que ejercíamos era para conseguir lo que nos hacía felices a nosotros y sin hacer daño a los demás.
Soñé que me bañaba en el frío mar con ella…
Soñaba que no hacía frío. Que éramos abrigo…
Ayer soñé que hablábamos durante tres horas, desnudos, después de hacer el amor. 
Soñé con un mundo que miraba menos el reloj y más al corazón.
También que sabíamos diferenciar entre Influencers ‘de verdad’ y los que lo único que comunican es como ser un infeliz, inseguro y prepotente, escondidos bajo un disfraz de ‘tipo moderno’ para no mostrar que están vacíos.
Ayer soñé que reaccionábamos más a nuestros sueños que a historias de Instagram.
Soñé que abríamos más el corazón que las aplicaciones. Lo que soñaba era tan bonito…
que no quería despertar.

Link publicación Instagram (parte 1)

Link publicación Instagram (parte 2)

TU MEJOR LIKE

5 de febrero de 2022

«ComPARTIENDO nuestra vida
y PARTIENDO cada momento
con filtros en una realidad fingida
por inseguridades y lamentos».

¿Qué es lo que nos provoca tener la necesidad de mostrar constantemente lo que hacemos?
La pregunta es más profunda, y constructiva, de lo que ‘puede parecer’. No es para que contestes este post. Respóndete a ti mismx.
No sé si será mañana, pasado, el año que viene o en una década pero vamos de cabeza a navegar por el Océano Depresiones donde el tesoro es sentir la aprobación de los demás para sentirnos bien. Es decir: DEPENDENCIA.
Redes que nos aseguran estar ‘en línea y conectados’ con todo para, en realidad, estar menos en nada.
Tenemos una gran herramienta y estamos sacando, la mayor parte del tiempo, el peor rendimiento de ella.
Piensa y respira, será tu MEJOR like.

Link publicación Instagram

EN EL FONDO

2 de febrero de 2022

En el fondo siempre me gustó expresar, aunque muchísimas veces escuché la palabra ‘calla’.
En el fondo siempre fui (y soy) sensible, aunque lo confundí (ya no) con débil.
En el fondo siempre quise cumplir mis sueños, aunque tenía que meterme en la cama para darles la mano.
En el fondo me intentaba convencer de que quizá con el nuevo año pondría en orden mis propósitos, y aunque quedaban muy bien en mi libreta apuntados, todo lo que postergaba al ‘nuevo año’, era el resultado de un Chris que huía…
En el fondo estaba EN EL FONDO.
Luego descubrí que, en el fondo, estando EN EL FONDO, no hay #Hashtags ni filtros que traígan luz real. Que son caretas que te ‘alejan’ DEL FONDO con cuatro reacciones y tres likes, para después volver a estar EN EL FONDO sin tener ni idea de QUIÉN ERES…
En el fondo, sé que estando EN EL FONDO también se nace porque cuando algo se destruye, tengo la opción de renacer si dejo de quejarme y me ocupo.
EN EL FONDO entendí que para ser feliz en cualquier trabajo, tengo que ser consciente del trabajo interior y potenciarlo.
En el fondo tengo claro algo: estoy convencido de que EN EL FONDO, en ese ‘lugar’, podemos encontrar una trampilla que nos puede llevar A UNA NUEVA MANERA DE VER EL MUNDO.
En el fondo veo clara la diferencia entre ‘luchar para regresar al lugar que me hizo caer’ o ‘utilizar esas trampillas que encuentro’ y disfrutar de UN NUEVO MUNDO. MI MUNDO.
Nos cuesta responsabilizarnos y lo tapamos con Stories, música con letras de mierda y más adicciones para luego, en el fondo, saber que estamos EN EL FONDO.
Aunque, si lo estás, puedes pasar a la acción, responsabilizarte, y encontrar tu trampilla. Verás todo lo que tienes ahí…
Yo, hoy, expreso, valoro y vivo a partir de mi sensibilidad y tengo la gran suerte de no tener que meterme en la cama para vivir de mis sueños profesionales y personales.
Tu FONDO, no es el fondo… y en el fondo, SABES LO QUE TIENES QUE HACER.

Link publicación Instagram

LINEA1: VIDA

26 de enero de 2022

Los trenes siempre llegan a la estación. Más pronto o más tarde pero llegan. El destino, o meta, siempre es definitivo. Cada parada antes de mi destino puede ser una oportunidad para descubrir un nuevo lugar. Algunos son tesoros y otras son estaciones complejas disfrazadas de aprendizajes…

Y si no recorro cada una de las calles de esos lugares, el tren siempre me llevará de nuevo a esa estación… Una vez recorridas, el tren sigue esperándome para que suba y pueda seguir viajando. Es el tren de la Linea1. De una oportunidad que tengo para recorrer el trayecto desde la primera estación a la última. Me gusta el nombre que le han puesto a la primera parada: “Nacimiento”. La última es preciosa, también: “Gracias por todo”. Y no, no hay transbordo posible en la linea de color VIDA… Hay paradas, muchas, y estoy obligado a bajarme en cada una de ellas. Lo curioso de esta linea es que no hay orden de paradas…

Cada uno de nosotros, tiene la suya propia, ni mejor, ni peor: propia y singular.

Yo quiero llegar a “Gracias por todo”, la última, satisfecho. Habrá paradas, barrios, pueblos y ciudades, en las que tendré que ser fuerte y abrigarme contra el frío. Y lo sé porque ya he paseado en alguna de esas callejuelas. Hubo, hay y habrá otras en las que el viento suave me tocó, toca y tocará la cara y pude, puedo y podré respirar. Incluso en las que llueva, si ya me he abrigado en las que más frío pasé, habré aprendido a ‘bailar bajo la lluvia’. Eso que veo tan bonito en las películas románticas pero luego lo utilicé como excusa para pasar a la inacción. Caigo con facilidad en la estación: “Avenida de la Excusa” para luego lamentarme en “Plaza de los Sueños perdidos”. Así me puede llegar a ir… da un poco de “Pena”. En todas estas, ya me bajé, camine sus rincones y aprendí, esa es la clave: bajar y aprender e intentar no repetir…; y sí, sé que es posible que vuelva a caer pero cuando esto pase, recordaré que también estuve en muchas más. “Amor”, “Estación de Lo que ya conseguí”, etc… Estas son las que me darán fuerzas para llegar satisfecho, y agradecido, a “Gracias por todo”. Haciendo referencia a los últimos versos de “Mi niño pequeño”: La linea avanza hasta “Gracias por todo”, tú decides si te alegras o te arrepientes, y yo… yo quiero alegrarme.

Caer caeré en todas… aunque es verdad que en algunas de ellas, cuando caiga, pasaré el tiempo justo para sacar lo mejor de ahí, y ya… de vuelta a mi asiento a seguir viajando. Sí, hasta “Gracias por todo”, satisfecho, feliz y con mi mochila llena de recuerdos, momentos y aprendizaje, de cada una de las estaciones. ¿Conoces la tuya y sus rincones?

Yo voy de camino a la última parada y no pienso desperdiciar mi viaje.

Link publicación Instagram (parte 1)

Link publicación Instagram (parte 2)

POR SI LO OLVIDO

2 de enero de 2022

Tristes momentos o quizá simplemente
un puente de transición.
Quizá sólo presté atención a la piedra
como obstáculo, sin pensar que,
quizá, era el primer 'ladrillo' de mi templo.
Tristes momentos, puede...
¿Piedras? Oportunidades.
¿Perdí? Quizá gané.
¿Error? No. Camino, aprendizaje...
Si sólo veo, sin mirar ni prestar atención,
sólo veré piedra. Si me paro, y observo,
miraré más allá de una simple roca.
Haré 'magia' con mi propia piedra
y lo que contiene. Unión de diferentes
minerales, agua, viento...
Eso que necesito para vivir.
Entonces, ¿Obstáculo?
De nuevo, OPORTUNIDAD.
Por si lo olvido...

Link publicación Instagram

FAN DE LAS PEQUEÑAS COSAS

30 de noviembre de 2021

Soy fan de tantas pequeñas cosas…Soy fan de la sinceridad
y disfrazarme sólo en carnaval. De las miradas y lo que podemos
transmitir sin palabras. De la luz tenue pero también
de la oscuridad. Soy fan de iluminar las sombras
con la luz del alma. También de las velas y los besos
en la espalda. Soy fan del segundo antes de besarse
nuestros labios y de escuchar, sí, escuchar, tu cuerpo.
De los ‘Te quiero’ a media noche sin esperar un ‘y yo’.
De no ahogarnos con las obligaciones y beber sorbitos
del agua de la vida. Soy fan del final de un libro y el inicio de otro.
De todas esas libretas que tengo por casa… De los paseos sin destino
y disfrutar de lo que aparece en el camino. De ir un poco más despacio…
Soy fan de las coincidencias. De escuchar sin necesidad de responder.
De los amigos de verdad. Soy fan de mirarnos a los ojos.
De las personas que me enseñan a ser ‘mejor’. También de los
que me sirven de espejo… De la humildad y la disculpa.
Soy fan de los niños pequeños que llevamos los adultos.
Soy fan de un mundo sin fronteras. De darnos la mano…
Soy fan de sentir emociones. De no aconsejar un “no llores”
y de los abrazos que activan ‘cositas’ en el estómago.
Soy fan de quince minutos de sol y sentarme en un parque
a ‘no hacer nada’. De las personas que me aportan.
De dejar el móvil y no convertirme en un ser inmóvil.
Soy fan de no perder el tiempo vendiendo mi vida e invertirlo en vivirla…
De los sueños, de los propósitos… De la paz y la tranquilidad.
Soy fan de vivir un jueves como un domingo. De un peli/sofá/manta
y reír (o llorar) hasta las tantas… De que exista arte en cualquier área de la vida…
Soy fan de volver del trabajo a casa mirando, que no viendo, los árboles y como
oscurece el cielo. Soy fan de los silencios delante de esa persona.
De decir te quiero… Soy fan de las caras desmaquilladas y la gente despeinada…
De la piel y su naturalidad… Soy fan del amor libre, de las sonrisas y de los corazones.
Hoy, el mío…, se delata fiel seguidor de estas pequeñas cosas…

Link publicación Instagram

HOY ES UN BUEN DÍA

30 de mayo de 2020

Hoy es un buen día.
Un buen día para llorar.
Pero quizá me dijeron que no,
no llores, no sufras más.
Y yo creí que llorar era mi enemiga,
una emoción que no podía mostrar.
Pero, ¿cómo quieres que no sufra?
si no me puedo desahogar.
¿Bloqueo mis emociones
por miedo al qué dirán?
Convencido de que llorar
va de la mano de algo negativo,
preferí esconderme para llorar,
y escondido me di cuenta 
que bajo la lluvia
también se llora de felicidad. 
Cada lágrima hace brotar semillas
que me traen serenidad.
Estar aquí y ahora.
Escucharme me da vida,
sí, incluso después de llorar.
Déjame que llore.
Yo quiero abrazarme y llorar.
Escribo estas líneas llorando…
llorando de felicidad.